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El Barrio

Barrio de San Bernardo


San Bernardo es uno de los arrabales de la ciudad de Sevilla. Un
barrio obrero historico que se desarrolla en torno al trabajo en las
multiples industrias, principalmente metalurgicas, establecidas en
su entorno. Compuesto de casas y patios de vecinos, principalmente
en regimen de alquiler, siempre a tenido un fuerte carácter de
barrio y se han desarrollado en el fuertes lazos comunales entre los
vecinos.

El abandono de San Bernardo se remonta a la riada de los años
sesenta. A partir de estas fechas el barrio sufre un progresivo
proceso de degradación. Los propietarios fueron abandonando los
deberes de conservación de las viviendas, lo que repercutio en el
deterioro de las mismas y en la ruina de muchas de ellas.
Fue siempre un barrio muy popular. En él tuvieron su cuna importantes dinastías taurinas. Además de barrio de toreros también fue barrio de artilleros; en San Bernardo estuvo una importante fundición de artillería de la que, además de armas y cañones, salieron obras en bronce como los dos leones que flanquean la puerta principal del Congreso de los Diputados en Madrid. Aún siguen en pie los edificios, con el inconfundible estilo de los cuarteles decimonónicos, sirviendo hoy de sede a la Delegación del Ministerio de Defensa en Sevilla.

Durante el siglo XX el barrio de San Bernardo sufre una época de postración y abandono, atravesado por las vías del tren, que lo estrangulaban y separaban del resto de Sevilla, y cada vez más despoblado. Sólo renacía cada Miércoles Santo, día en que, de la parroquia de San Bernardo, partía la Hermandad del Cristo de la Salud y la Virgen del Refugio. La Hermandad era y sigue siendo el eje espiritual del barrio.

 Desde finales de los años ochenta el barrio empieza a
revalorizarse especialmente a partir de la reforma del ferrocarril
en 1992,
se eliminan las vías del tren (quedando como reliquia de su existencia el Puente de San Bernardo, viaducto que salvaba las vías del tren, el cual, por sus elegantes líneas, se convirtió en símbolo del barrio, y no fue derribado dando pie a la remodelación de su entorno que empieza a
verse rodeado por edificios de oficinas y viviendas de lujo,
se rehabilita el parque de la Buhaira, levantado sobre antiguas huertas musulmanas. . La
especulación en San Bernardo se ceba con la población tradicional,
desencadenando un proceso de desalojos y de demolicion de viviendas
tradicionales, que poco a poco son sustituidas por viviendas de lujo
y por nuevos vecinos de clase pudiente que van desplazando a la
población humilde que historicamente había poblado el barrio.

Hoy el barrio de San Bernardo es un centro de negocios, y zona de copas y ambiente nocturno, perviviendo en él, rehabilitado, su núcleo tradicional, entorno a la parroquia, de casas bajas y calles estrechas, y un profundo sabor antiguo y popular.

Faro de guía


La Iglesia de San Bernardo se alza como un auténtico baluarte para sus vecinos. Desde un punto de vista histórico es el último edificio construido en Sevilla siguiendo la tradición barroca, a pesar de que en la decoración ya se observa la influencia de nuevas tendencias. Inscrita en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz con la categoría de ‘Monumento', es el edificio religioso más importante construido en la capital hispalense en el período de tiempo comprendido entre 1780 y 1795.

Desde su origen, la Iglesia de San Bernardo se convirtió en punto de encuentro tanto para sus vecinos como para toda la población de su entorno, el arrabal de San Bernardo. Al parecer, templo de San Bernardo fue erigido en el lugar donde se asentaba una ermita, dedicada por Fernando III al mismo Santo, en acción de gracias, debido a que el cerco de Sevilla se inició en día de fiesta de aquél. Más tarde, en 1593, fue construida en el mismo lugar la nueva iglesia que, en sus comienzos, servía de auxiliar a la del Sagrario de la Catedral.

Desde sus orígenes actuó como núcleo aglutinador de la población de su entorno. En cuanto al origen del templo, parece ser que éste se construyó en el mismo lugar, que según los historiadores, que ocupaba una ermita, dedicada por Fernando III a San Bernardo, en acción de gracias, debido a que el cerco de Sevilla se inició el mismo día en el que se conmemoraba su festividad. Más tarde, en 1593, fue construida en el mismo lugar una iglesia nueva que actuaba a modo de auxiliar a la del Sagrario de la Catedral. Posteriormente, el edificio, por su precario estado, fue derribado construyéndose el templo actual. Las obras, fruto del arquitecto José Álvarez, se realizaron entre 1.780 y 1.785, quedando finalmente bendecidas por el Canónigo Magistral Marcelo Félix Dove. Actualmente, el templo acoge en su seno a una de las hermandades que, según mucho ‘cofrades' entendidos, es capaz de remover las esencias más arraigadas. Fundada en 1.748, no tendría sus primeras reglas hasta 1.764, año en el que hace estación de penitencia por primera vez.

Desde el sigo pasado, San Bernardo es conocida popularmente con el sobrenombre de Hermandad de los Toreros por haber contado entre sus hermanos con numerosos maestros de la tauromaquia. El iniciador de esta vinculación fue Francisco Arjona, el famoso Curro Cuchares que, junto a un nutrido grupo de vecinos, reorganizó la Hermandad tras el período de decadencia a la que se vio sometida a partir de 1.813, llegando él mismo a pagar el manto y el palio de terciopelo negro para el paso de la Virgen. Otros toreros han pertenecido a la nómina de la Hermandad, como José Claro, Pepete , los Trigo, Paco Fuentes, los Bienvenida; y ya más cercanos a nuestros días, Antonio Ordóñez, Diego Puerta y los hermanos Vázquez Garcés, de los que Manolo fue Hermano Mayor, siendo hasta la fecha el último torero que ha ocupado dicho cargo.

Una de las principales curiosidades de la hermandad es que siempre se ha mantenido muy unida a su barrio, provocando incluso que muchos de los vecinos que dejaron sus casas tiempo atrás vuelvan a reencontrarse en sus calles cada Miércoles Santo. Además, y como consecuencia de la gran devoción que Sevilla ha poseído siempre por la Virgen María, Antonio Filpo Rojas, a la sazón de Hermano Mayor de San Bernardo, tuvo la feliz iniciativa de solicitar para la ciudad el título de Mariana, honor que ostenta con orgullo desde el año 1.946.


El porqué de un nombre

Los barrios sevillanos albergan en el nombre de sus calles curiosidades realmente sorprendentes. Así, mientras el Polígono San pablo está dedicado a los palos del cante y sus calles son Soleá, Seguidilla, Bulerías, etc.; el barrio de Los Remedios dedica todas sus calles a advocaciones marianas. De esta manera, nos encontramos con la calle Virgen de Luján o Virgen de Regla. Pues bien, el barrio de San Bernardo, al menos una parte importante, dedicó sus calles, a partir de 1859, a héroes y eventos fernandinos relacionados con la conquista de la capital hispalense. De ahí nacen las calles Alonso (o Alfonso) Tello, Garci Pérez de varga y Gallinato en relación con Lorenzo Suárez Gallinato, todos ellos caballeros del Rey Fernando III de Castilla, que estuvieron íntimamente relacionado en la conquista de nuestra ciudad.



Si seguimos paseando por el barrio nos encontraremos con la calle Tentudia, donde Pelay Correa, otro de los lugartenientes importantes del monarca, invocó a la Virgen, según cuenta la leyenda, para que se detuviera el día y no llegara la noche con el fin de poder seguir combatiendo a los moros en los desfiladeros de Sierra Morena. Por otra parte, tenemos las calles Huestes y Campamento, en honor de los campamentos más importantes con los que contó San Fernando en la zona el 22 de agosto de 1247, día en el que el rey puso cerco a la ciudad. Por último, tenemos la calle Almonacid, comendador de Tharsis y aliado de las tropas fernandinas en la conquista de Sevilla; la calle Santo Rey, en clara alusión a San Fernando; y la calle Valeme, en relación con la advocación que hiciera el rey a la Virgen: “Valedme Señora”, en las actuales tierras de Bellavista donde, según cuenta la leyenda, clavando su espada hizo brotar agua con las que sació a sus sedientas huestes.


Puente de San Bernardo






El Puente de San Bernardo, fue diseñado por Juan de Talavera y Heredia en un periodo de prepararación de la ciudad para la Exposición Iberoamericana de 1929. El puente conectaba el centro de la ciudad con el barrio de San Bernardo, que hasta entonces tenia una comunicacion casi nula. Bajo el puente se habilito un cuartel de Bomberos, cercano a la exposición por si tuviesen que intervenir en ella, el edificio de bomberos, tambien fue diseñado por Juan de Talavera y Heredia, en 1921. El puente salvaba la via del tren, de la estación de Cádiz, hoy mercado/casa de okupas lastimosamente. El puente esta realizado en estilo Neobarroco inspirado en el puente de Toledo de Madrid. Desde el se tiene una de las vistas más romanticas y desconocidas de la Giralda. Sus farolas constituyen uno de los mejores ejemplos de mobiliario urbano de la Sevilla de los años 20. El Puente se acompaña con unas casas regionalistas pertenecientes hoy en dia al Ministerio de Defensa, totalmente desocupadas, pero gracias a dios vigiladas y mantenidas por lo que se prevé su pronta recuperación.
Imagen romántica del Puente con la torre del cuartel de Bombreros (1921) de Juan de Talavera y Heredia también




Puente de Toledo, Madrid

Detalle de las escaleras que dan acceso al puente


Detalles de adornos laterales



Casas regionalistas de los militares

 En su última intervención (restauración), acometida a fines de los ochenta, perdió unos relieves de terracota que tenía en sus dos flancos laterales, las escenas representadas eran florales y también imágenes de angelotes. El detalle de los mismos, se figura, que sus talladores utilizaron como modelo a sus seres allegados. Ese testigo permitió a aquella generación conocer el rostro seres queridos.
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